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RAID TRANSMOROCCO 2010, intensidad de principio a fin
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La primera etapa de tierra, hacia Talouine, desborda nuestras emociones. No es la primera vez que pasamos por aquí, pero el contacto con su kasbha, la amabilidad de sus gentes, nos revitaliza y vence al sofocante calor.
La tarde la utilizamos para recorrer la zona de Assarrak, uno de los lugares más bellos de Marruecos. Se trata de un pequeño pueblo incrustado entre las palmeras de un oasis de montaña bien escondido en el centro de un cañón. El camino lleva hasta la carretera de Tata a Foum Zguid, en medio de una tormenta de arena. Una vez en Foum Zguid, buscamos el nuevo hotel Dar Bab Rmal, francamente confortable. Tras un gracioso sorteo, pues no todas las habitaciones tienen baño, quedamos alojados perfectamente.
Iniciamos el día repostando y limpiando filtro, para después internarnos en la pista que lleva al lago iriki. Una novedad, el control militar ha sido suprimido. El terreno pedregoso da paso a las rápidas superficies del lago, haciendo las delicias de los participantes, pese a que la leve tormenta de arena no acompañaba. Pronto estuvimos en el centro del lago, aprovechando para hacernos la habitual foto de grupo y observar los típicos espejismos al fondo. Camino de M’hamid, con las primeras dunas llegan los primeros atascos...y una tormenta de arena que progresivamente iría envolviendo el paisaje hasta reducir la visibilidad al mínimo, el GPS era nuestro guía. Pensamos en el día siguiente, la “etapa reina” que nos llevaría a Merzouga...
Salimos temprano, bueno no tan temprano. que había tres coches en el taller local y el mecánico se quedó dormido. Tras repostar en Tagounite tomamos la pista, pero al llegar al puesto de control militar fronterizo, no nos dejaron pasar… ¿La etapa estaba arruinada? No, para nada. Eduardo se saco de la manga una pista aún mas espectacular, pues atravesaba el cráter de volcán. Cruzamos el lago Maider, de color blanco y liso como la palma de una mano, Una subida de arena que daba paso a un valle valle llamado “Akakus” marroquí por su parecido a la región libia nos puso a prueba, pero la negociación del río de fina arena de Rmlia fue nuestro obstáculo más serio. Varios vehículos tuvieron que visitar el taller de Mohamed , amable como siempre. Los amortiguadores para el Sangyong de Belén, la plancha de bajos para el Hummer de Pedro, las crucetas para el Toyota de Josemi y el Terrano de Enrique, que necesitaba recomponer todo el morro.
Rehechos más o menos y sin sospechar que aún tendríamos más dificultades, nuestro periplo viraba hacia el norte, apuntando al Jbel Sargho, y sus paisajes lunares, guardián natural del precioso valle del Dades.
Marrakech afloraba ya en nuestro pensamiento y bien dispuestos a recorrer el valle del N’gouna, salimos temprano de Boulmane. Un día espléndido. Llegamos a Amezri, lugar donde comimos. Los problemas vinieron después, la pista continuaba estrecha y al llegar al siguiente poblado nos advirtieron que la pista estaba cortada por la crecida del río. Tras 6 horas de camino, volvimos sobre nuestros pasos hasta Skoura, y ya por carretera hacia Ouarzazate y Marrakech, nuestro destino. Eran las 2 de la madrugada, todos estábamos cansados. Esta vez no hubo ganas para tertulias.
Pero todo viaje a Marruecos tiene una recompensa y esta fue un día completo para realizar compras, visitar monumentos, descansar, en fin lo que cada uno quiso. Una cena el la plaza Jna Fna, cerraba una jornada gratificante, de buen rollo colectivo. Poco importaban los kilómetros de asfalto de vuelta a casa, ni el d´1a de “propina” que pasamos en Tánger por la mala mar del Estrecho. Ya nos habíamos emplazado para el siguiente año en busca de nuevas experiencias en Marruecos.
Agradecimientos a Club Iberutas 4x4
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