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Historia del Nissan Patrol (1): Y con él llegó la revolución del 4x4
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El lanzamiento del Nissan Patrol en en 1983 marcó el inicio del “boom” del 4x4 en nuestro país y contribuyó a la expansión de un nuevo tipo de todoterrenos más versátiles, confortables y mejor acabados, aptos para algo más que un uso agrícola e industrial. Ese nuevo concepto de TT, que ha derivado con el paso de los años hacia la filosofía SUV, se popularizó en nuestro país gracias a vehículos tan entrañables como el Patrol.
Han pasado más de 25 años y muchos de esos Patrol fabricados en la factoría de la Zona Franca de Barcelona siguen en funcionamiento. Es la mejor demostración de su robustez y versatilidad. Y es que aunque los años pasan, el Patrol sigue siendo un 4x4 útil para el día a día, para el trabajo o para excursiones TT de fin de semana. Es un coche para todo, sumamente fiable, del que se han llegado a vender cerca de 200.000 unidades, incluyendo la primera generación del Patrol GR.
Este todoterreno no podía entrar con mejor pie en el mercado español. En enero de 1980 Massey Ferguson cedió el paquete de acciones que poseía de Motor Ibérica S.A. , que pasaron a manos de Nissan. Las buenas expectativas empresariales propiciaron que dos años después la empresa japonesa Nissan decidiese ampliar su participación en la compañía convirtiéndose así en el accionista mayoritario. Nissan estaba decidida a ampliar su mercado en Europa, y qué mejor que aprovechar el nuevo modelo 160, conocido en otros países como Nissan Safari, al que se le acoplaría un motor de origen nacional, el M27 de origen Perkins que Motor Ibérica ya fabricaba en Barcelona para las furgonetas Ebro. Así nació el primer Patrol fabricado en España, propulsado por un motor diesel atmosférico de cuatro cilindros de 2.770cc, que daba 70 CV a 3.600 r.p.m. La estructura de este primer Patrol respondía a la concepción clásica de un todoterreno: carrocería de chapa de acero soldada a un bastidor de largueros y travesaños, suspensión a base de ejes rígidos, ballestas y amortiguadores telescópicos de doble efecto, frenos de disco delante y tambor detrás, dirección de recirculación de bolas, asistida y transmisión 4x4 a tiempo parcial, con transfer de dos relaciones y diferencial trasero de deslizamiento limitado.
A pesar de que desde una perspectiva actual los acabados de este primer Patrol pueden parecer espartanos, hace veinticinco años no se veía así, y tanto el diseño interior como el completo equipamiento de serie fueron algunos de los motivos de su gran éxito comercial. La posición de conducción era mucho más agradable que, por ejemplo, la del popular Land Rover Santana. Su velocidad máxima se situaba entre 110 y 115 km/h sin excesivas estridencias ni vibraciones en la cabina y su ligereza en comparación con un Range Rover o un Mercedes G lo hacían muy manejable en todoterreno. Por todo ello, el Patrol se convirtió en un 4x4 perfecto para un uso mixto todoterreno/ocio. Se vendía en dos versiones: carrocería corta (con o sin techo elevado) y larga de 4 puertas con techo elevado. Un año más tarde se lanzó la versión Station Wagon con techo bajo, con capacidad para siete pasajeros. Estas primeras versiones del Patrol “español”, comercializadas bajo la marca Ebro, son fácilmente reconocibles por su frontal con faros redondos y llantas de acero sin orificios de ventilación. Podéis ver un ejemplo de este modelo en las páginas siguientes. Nissan empezó fabricando unos 15.000 ejemplares de Patrol al año. Muy pronto decidió diversificar la gama, con el objetivo de satisfacer las expectativas de un mayor número de clientes. Esa fue una constante en la historia de este modelo. En 1989 se llegaron a comercializar hasta dieciséis versiones diferentes de este TT.
El Patrol recibió su primer restyling en 1985, dos años después de su entrada en producción. Se incluyó una nueva parrilla (con logo), los faros delanteros pasaron a ser cuadrados y se completó el equipamiento con unas llantas ventiladas, faros antinieblas traseros en el parachoques y ciertas mejoras de acabado interior. Pero la gran novedad fue la inclusión en la gama de dos nuevos motores diesel: el conocido como A428 de 2.820cc. y 76CV, que sustituyó al viejo M27; y un nuevo seis cilindros de origen japonés (SD33) de 3.246cc y 95 CV. La renovación cada dos años de la gama de propulsores también fue una característica destacada en la historia del Patrol. En 1987 Nissan decidió montar un motor de gasolina, de 6 cilindros en línea y 120 CV, destinado a las versiones más equipadas. Pero el gran acierto fue la introducción un turbo en su popular motor diesel de 4 cilindros y 2,8 litros, con el que se alcanzaban los 95 CV. Este nuevo motor, conocido como A428T, se caracterizaba por su excelente entrega de par en bajos y buena potencia a altas r.p.m. Era ideal para propulsar las unidades de Patrol destinadas a la competición, como demostraron los éxitos conseguidos tanto en los campeonatos nacionales como en los Rallys TT africanos. Estos éxitos deportivos también condujeron al lanzamiento de la versión Patrol Dakar TD, la más deportiva de la gama Patrol, equipada de serie con llantas específicas, faldones, aletines, faros de largo alcance, dirección de relación más directa, suspensión reforzada y rueda de repuesto en el maletero.
La última gran renovación de la gama tuvo lugar en 1989, con el lanzamiento del nuevo motor de gasolina de 6 cilindros y 136 CV, así como el 6 cilindros turbodiésel de 115 CV. Este motor es el que montan la unidades de la versión Top Line, que como su denominación indica, se caracteriza por su equipamiento “full”: defensas, faros de largo alcance, aire acondicionado, radiocassette, inclinómetro, diferencial de deslizamiento limitado y liberadores de rueda automáticos, entre otros. Pero no sólo de tecnología turbo vive el sector, aunque en esos años lo parecía. Nissan decidió seguir comercializando una versión diesel atmosférica de 95 CV, que sustituyó a la anterior SD33. Estos motores diesel, tanto el turbo como el atmosférico, derivaban de los propulsores que montaba el Nissan Safari, que era como se conocía en otros mercados al futuro Nissan Patrol GR (Gran Raid). 1989 fue un año culminante para la historia del Patrol. Nissan ya había vendido más de 70.000 unidades, y se había convertido en líder del mercado nacional. La buena reputación de este modelo, sumada a los éxitos deportivos y la explosión de la afición al todoterreno en España, contribuyeron a la buena marcha de las ventas. Con el Patrol crecieron las ventas de la industria de componentes y accesorios, y también fue un negocios de preparación de 4x4 que se repartían por todo el país. La instalación de un kit de muelles en sustitución de las ballestas, la colocación de intercoolers y todo tipo de defensas eran las operaciones más solicitadas en los talleres. Desde 1989 hasta la entrada en España del Nissan Patrol GR, en 1993, los cambios en la gama Patrol fueron mínimos, y se centraron básicamente en el lanzamiento de nuevas versiones como el Nissan Merca (un Patrol destinado al sector industrial, con carrocería Station Wagon de techo alto), el Patrol Top Green (serie limitada a 300 unidades) o alguna versión pick-up que no tuvo demasiado éxito en España, sorprendentemente. El nuevo Patrol GR era un coche muy distinto al primer Patrol. No sólo significó una actualización estética del modelo, largamente esperada, sino también la mejora de su cadena cinemática con la inclusión del nuevo motor turbodiésel y una suspensión a base de muelles y amortiguadores que lo hacía aún más confortable, acorde con el devenir de los nuevos tiempos. Jubilaba así a la añorada primera generación de este mítico todoterreno.
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estoy en la busqueda del comercial de nissan de los años 70 donde enlasan a los cabalos, gracias